Bertolt Brecht
Para ser sincero, debo decir que los argentinos, el ciudadano común, aquel con el que tropiezo todos los días en la calle, corriendo detrás de algo, que quizás ni el conozca, me hacen sentir bastante decepcionado, ante el nivel de sometimiento que tienen a las pautas de vida que les impone la sociedad, respetándolos como “dogmas de fe” que no admiten cuestionamientos, y convirtiéndose en una hojarasca que es arrastrada con destino incierto en la marea de decisiones que otros toman.
El permanecer y tratar de sostenerse en una posición social, luchando denodadamente por subir un escaloncito más que le permita, a lo mejor, estar un poquito más cómodo, dentro de un sistema socio económico que genera débiles cada vez más débiles y poderosos cada vez más poderosos, pero que no son capaces de cuestionar, porque la alternativa, lo otro, es la idea de un demonio peor que implica quitarle sus pertenencias materiales, en nombre de un supuesto bienestar que, como nos contaron no es tal, sino por todo lo contrario.
“UNA CABEZA SIN MEMORIA ES COMO UNA FORTALEZA SIN GUARNICIÓN”
Napoleón
Así, escribía hace unos días en el foro de La Nación, a propósito de la “presentación en sociedad” de la ¿nueva alternativa? del “Peronismo Federal”
SUPERAR:(Del lat. superāre).Ser superior a alguien. Vencer obstáculos o dificultades. Dicho de una persona: Hacer algo mejor que en otras ocasiones. Si nos, los habitantes del pueblo de la Nación Argentina, realmente queremos un País diferente al que nos ofrecen nuestros representantes, sólo tenemos una sola opción: SUPERAR EL PERONISMO, en todas sus versiones, con todos sus dirigentes, entre los que, sin duda alguna, ocupan un lugar de dudoso privilegio, los dirigentes sindicales que adhieren a esta "doctrina amorfa y anestésica". Se que habrá personas de buena fe que adscriben al peronismo, que se sentirán ofendidos por estos dichos. No digo que el Kirchnerismo sea mejor o peor gobierno que los otros que supimos conseguir con nuestro voto. DIGO QUE CON ESTA CASTA POLÍTICA, SIN CAPACIDAD PARA GENERAR UNA ALTERNATIVA QUE NOS REPRESENTE, NO HAY SALIDA POSIBLE. Sólo que pido que lo pienses y, después, si quieres, me insultas, me agravias, me descalificas...
A lo que un/a forista identificado como lilo777, me preguntaba: Que propones ?
¿Proponer yo? No sería mejor preguntarse ¿Qué quiero?, ¿Cómo lo quiero? ¿Quién puede acompañarme en esto?. Yo se lo que quiero. Es más, estoy seguro de lo qué quiero y cómo lo quiero. El problema es que, la inmensa mayoría de los que podrían acompañarme están hoy muertos o desaparecidos.
A partir de ello, surgieron “tibias” versiones de una izquierda vernácula, muchas de las cuales ni siquiera se atreven a mencionar las palabras marxismo, socialismo o comunismo y, menos aún, a criticar al capitalismo, en su incoherencia ideológica y el temor al “desprecio” de un pueblo que muchas veces dicen ¿representar?.
Las palabras izquierda, “zurdo”, marxista, bolche, etc. o, hasta la más light y “tolerable” progresismo, están absolutamente devaluadas y desprestigiadas, por la acción de la propaganda sistemática en su contra que se vivió desde los '70 y, hasta por la acción de muchos representantes vernáculos de lo que ellos llaman izquierda. ¿Que los menosprecio o los descalifico? La verdad, no lo creo. Es más, creo que ellos, con su sectarismo y su intolerancia, sus métodos y sus acciones si lo hacen
“ES PRUDENTE NO FIARSE POR ENTERO DE QUIENES NOS HAN ENGAÑADO UNA VEZ”
René Descartes
Otro forista identificado como “kapkapkap” decía: Yo propondria un Mandela. Nos falta un Mandela que una y no divida, que piense en gobernar y no en reinar.
Creo que ésta/e último sintetiza fielmente la posición política de nosotros, los argentinos: ESPERANZA EN UN MESÍAS, al que él/ella llama Mandela, QUE HAGA LO QUE NOSOTROS, EN CONJUNTO, DEBERÍAMOS HACER, para nosotros poder desentendernos del ¿problema?
Y así pasa habitualmente en nuestras mentes y posiciones políticas, estamos en la búsqueda permanente de ese mesías y, más aún, más de una vez creemos encontrarlos en personajes circunstanciales, olvidando la más de las veces, que ya concurrimos a sus templos de adoración y terminamos pagando duras consecuencias.

Foto: LA NACION / Miguel Acevedo Riú
¿Cual de estos será el mesías?
Lo vemos en Cobos o en Carrió, en un tibio Ricardo Alfonsín (h) que, cada día que pasa, intenta parecerse más a su padre. No voy a mencionar a los “apóstoles” que los acompañan. Uds. lean las noticias, vean la televisión y saquen sus propias conclusiones.
En la vereda de ¿enfrente?, el ¿Peronismo Federal? ¿Habrá algo en ellos que pueda despertar en nosotros algún tipo de expectativas?
Y, por supuesto, nuestra izquierda vernácula, con un ¿candidato? de vieja militancia y del que poco o nada conocemos, a la cabeza, Solanas, más Zamora, Ripoll, Altamira, etc. Todos dueños de un discurso de cambio, pero que, a pesar del paso de los años, más aún del cambio de siglo, no cambian el discurso: hablar mucho y mal de los otros, de lo que hacen o dejaron de hacer, y poco, demasiado poco de lo que ellos se proponen hacer.
Cerramos con el Kirchnerismo, hoy gobierno y, según la oferta del “mercado de pulgas”, con muchas posibilidades de volver ha serlo.
“LA PRIMERA VEZ QUE ME ENGAÑES, SERÁ CULPA TUYA; LA SEGUNDA VEZ, LA CULPA SERÁ MÍA”
Proverbio árabe
2. Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio...
Así nos dicen los versos de Joan Manuel Serrat. Estoy convencido que, desde hace mucho tiempo, nuestro País, en términos globales, no se encontraba en una posición tan interesante y de tal fortaleza. Sin embargo, también estoy convencido que, dentro de nuestro “mercado de pulgas” de la política, no hay nadie dispuesto a revertir la perversa concentración de ingresos que, el capitalismo neo liberal genera y necesita seguir generando para su subsistencia.
“AL NECESITADO, NO LE DES PESCADO. ENSÉÑALE A PESCAR”, dice un más que milenario proverbio chino. Pero, nuestra dirigencia política sabe muy bien que, enseñando a pescar, pierden el control sobre los votos de quienes hoy deciden en la Argentina.
Es así que, de las “alternativas” que nos plantean conocemos sus nombres y currículum o prontuarios, ya que las campañas no se basan en la virtudes de la alternativa de uno, sino en señalar todos los defectos del otro. Es así, que muy poco o nada sabemos de los que, desde mi punto de vista, es necesario conocer para tomar una decisión, en la que no podemos lograr entender que se nos va la vida y la esperanza: ¿CUAL ES EL PROYECTO DE PAÍS QUE ME PROPONEN?; ¿CUALES SON LAS PRINCIPALES ACCIONES QUE PIENSAN LLEVAR ADELANTE PARA COMENZAR A CONCRETAR ESE PROYECTO?; ¿QUIENES SON LOS CANDIDATOS, HOMBRES Y MUJERES, QUE SE PROPONEN PARA LLEVAR ADELANTE ESE PLAN Y REPRESENTARNOS?
“CADA UNO TIENE EL MÁXIMO DE MEMORIA PARA LO QUE LE INTERESA Y EL MÍNIMO PARA LO QUE NO LE INTERESA”
Arthur Schopenhauer
Hagamos un balance consciente de nuestra democracia de casi 27 años y analicemos. ¿A cual de los candidatos que votaste, lo hiciste en función del su “Plataforma Política”? Ya sea presidente, gobernador, intendente, legislador, etc. Me atrevería a decir que NUNCA LO HICIMOS EN APOYO A UN PROYECTO, en el cual nos sintiéramos incluidos y que incluyera, al menos parte, de lo que nosotros anhelamos.
Votamos a Alfonsín, “EN CONTRA” del peronismo, sobre el cual teníamos una más que dudosa esperanza, con un Lúder y sus seguidores principales. ¿Fue la debilidad del Estado o la ineptitud de los radicales para gobernar? Tal vez una mezcla de ambas cosas, pero las esperanzas en la democracia no tardaron en desaparecer, en un gobierno radical que, por propia voluntad, terminaba antes de tiempo.
Allí, la “chantocracia política” que supimos concebir, nos brindaba dos nuevas alternativas de lo viejo conocido: un peronista, Ménem, que nos prometía “Salariazo y Revolución Productiva” y un radical, Angeloz, cuya mayor debilidad era la dura campaña en contra de su gestión como gobernador de Córdoba. Votamos a Ménem EN CONTRA de Angeloz, que representaba, no sólo la ineptitud de administrar un estado por parte de los radicales, sino su propia gestión como gobernador de Córdoba.
Lejos del prometido “Salariazo y Revolución Productiva”, nos encontramos con un Ménem, que, abandonando las banderas tradicionales del peronismo, nos “vende” (Y NOSOTROS, COMPRAMOS GUSTOSOS) “LA CONVERTIBILIDAD. Después de un largo período de una moneda en la que no confiaban ni los propios argentinos, TENÍAMOS UNA MONEDA DONDE $ 1,00 ERA IGUAL A U$S 1,00. Éramos parte del primer mundo!!! Como con la “Tablita de Martínez de Hoz”, muchos argentinos “conocieron el mundo” y “consumieron hormigas sudafricanas tostadas”, un ¿manjar? digno de reyes. Sin terminar de darnos cuenta que vivíamos una ilusión, votamos masivamente al hombre que nos llevó a ser parte del primer mundo y nos prometía viajar a la estratosfera sin escalas.
No pasó mucho tiempo del segundo período, cuando no pocos argentinos comenzamos a padecer las consecuencias de un programa de destrucción del aparato productivo y de desguace del Estado Empresario. Poco a poco, ya nadie nos quería prestar para que siguiéramos de “juerga” o lo hacían directamente a tasas impagables.
El Estado estaba en quiebra y los argentinos comenzamos a sentir, con dureza, las consecuencias y costos. Estábamos mal, pero íbamos peor. Nuevamente, y gracias a nuestra corta y débil memoria, volvimos a decidir sobre “más de lo mismo”. Las opciones que teníamos era un “aburrido” (y enfermo) De La Rua, en una curiosa “Alianza” EN CONTRA de un Ménem del que queríamos huir. Nadie recordaba la ineptitud de los radicales para ejercer el Poder Ejecutivo y De La Rua resultó presidente.
No pasó mucho tiempo y la rara mezcla de la “Alianza” gobernante se deshizo y los radicales, por la debilidad del Estado, la crisis internacional, la “culpa” de los opositores peronistas, abandonaban en helicóptero el gobierno, con sangre argentina derramada en el medio, y el peronismo, ¿único movimiento capaz de hacerse cargo del gobierno? “asumía” el gobierno con una espectacular muestra de transitorios personajes: todos parte de la foto anterior.
Se suponía que Duhalde, último en tomar la “posta” en el Ejecutivo, terminaría el período de De La Rua. Sin embargo, la improvisación y el pragmatismo demostró una vez más sus debilidades y tuvo que llamar anticipadamente a elecciones. Fue casi una “interna peronista” por la cantidad de candidatos de ese partido que participaron. Duhalde apoyaba a su hoy enemigo Néstor Kirchner, en contra de su ex amigo, en ese momento, Carlos Ménem. Fue la primera elección donde los argentinos parecieron tener algo de memoria y estaban dispuestos a votar masivamente EN CONTRA de Carlos Ménem, cuando éste renunció al ballotage.
Un desconocido Néstor Kirchner, con un desconocido “PROYECTO DE PAÍS”, un desconocido “PLAN DE GOBIERNO” y más que desconocido “EQUIPO DE GOBIERNO” asume el Poder Ejecutivo, con un Congreso en el que tenía apenas un 23 % de representación directa. Cumplió con su mandato y, nosotros, los argentinos, le dimos nuevamente un voto de confianza, esta vez, en cabeza de su mujer: Cristina Fernández de Kirchner. En esta nueva etapa, el kirchnerismo comenzó a ¿atacar? los viejos nichos del Poder Económico, especialmente representados por los “Caballeros de la Mesa de Enlace” agropecuario y el “Cuarto Poder”: “Los Medios de Comunicación”, constituido por corporaciones cuasi monopólicas.
En una curiosa alianza, de dudosa representación de los intereses populares, fogoneados por los medios de comunicación, el kirchenrismo sufre una ¿dura derrota? en las elecciones celebradas el 28 de junio de 2009.
¿”Los ganadores”? Dos curiosas “Alianzas Políticas” de agua y aceite, que no tardaron demasiado tiempo de desmembrarse, a pesar que los medios de comunicación y ellos mismos, hacen un titánico esfuerzo para mostrarse como una unidad “fuerte”. La soberbia e incomunicación kirchnerista hace más por los opositores que los opositores mismos.
Un flanco débil y nefasto está carcomiendo la credibilidad del kirchnerismo: LA CORRUPCIÓN DE SUS FUNCIONARIOS y del matrimonio Kirchner. NADA está probado, MUCHO está en los pasillos del Poder Judicial, pero la consistente campaña de los opositores, junto a un fuerte apoyo los medios de comunicación, hacen sentir como ciertos los rumores que cuestionan la transparencia de la gestión.
Hoy estamos en un escenario donde la “chantocracia política” está mostrando lo peor de sus características. El bien común que deberían representar duerme el “sueño del olvido” para dar cabida a los apetitos del poder personal más escandalosos y repulsivos. ES LA PRIORIDAD DEL YO, Y LA POSTERGACIÓN, POR LO MENOS HASTA OCTUBRE DE 2011, DEL NOSOTROS.
¿ Y vos? ¿Qué piensas hacer?
3. Y vos, que propones?
...”EL MAYOR CASTIGO PARA QUIENES NO SE INTERESAN POR LA POLÍTICA ES QUE SERÁN GOBERNADOS POR PERSONAS QUE SÍ SE INTERESAN”...
Arnold Joseph Toynbee
“DEBES SER EL CAMBIO QUE QUIERES VER EL EN MUNDO”
Mahatma Gandhi
Fue la pregunta de lilo777. Si, parece ser que nuestra capacidad de iniciativa estuviera totalmente dormida. Esperamos que “el otro” proponga que hacer para, luego de un rato, pensar y analizar si nos sumamos o no, a su propuesta.
Pero también, nuestra capacidad de “COMPROMETERNOS”, de “MOVILIZARNOS”, de “MILITAR” activamente, está enterrada en un montón de dogmas y prejuicios, de temores y terrores. La dictadura genocida hizo al respecto un muy buen trabajo. Son muy pocos los que se atrevieron a salir de sus “refugios” del terror y volver a PARTICIPAR en la vida política. Y, lo que es peor aún, en su mayoría son parte de la vieja política. Aquella que se acuerda de “NOSOTROS”, sólo cada dos años cuando necesitan que doblemos “SU PAPELITO”, lo pongamos en un sobre y luego en una urna, para poder ellos perpetuarse en sus puestos.
Yo, personalmente, “no tengo tiempo” y, además, “no entiendo nada de política” y, para colmo, “me enseñaron que es algo sucio, en lo que no vale la pena meterse”. ¿Les suenan estas frases? Son las que usamos en forma más que habitual para ¿justificar? nuestra actitud hacia la política.
...”EL QUE NO QUIERE RAZONAR ES UN FANÁTICO; EL QUE NO SABE RAZONAR ES UN NECIO; EL QUE NO SE ATREVE A RAZONAR ES UN ESCLAVO”...
Wiliam Drumond
Pero, ¿alguna de estas frases es mentira? No, de ninguna manera. Es lo que nos enseñaron desde siempre en ésta, NUESTRA DEMOCRACIA, que pocas veces supimos defender. No nos damos cuenta que, la política, por acción u omisión, forma parte de nuestra vida diaria y no está influyendo sólo en la vida de otros, sino en la de nosotros.
¿Entonces? Pues deberíamos hacer un balance que trascienda lo personal y mirar nuestra vida. Ver como nos fue por dejar que “otros” tomen las decisiones trascendentes de nuestra vida, en nuestro nombre y representación. Una deuda “ETERNA” que, si las cosas siguen bien, por inercia, la terminarán de pagar ¿nuestros nietos? Niveles de pobreza e indigencia, que ¿por suerte? No me alcanzaron. Una actividad económica que depende cada vez más de “capitales globalizados”, sin Patria (aunque creo que nunca la tuvieron), que hoy están y mañana, cuando vamos a trabajar, encontramos “la puerta cerrada”,
Entonces, te repito la pregunta: ¿QUE PROPONES? Pues, creo que debemos aprovechar nuestro “aprendizaje” en estos casi 27 años de democracia, que los argentinos estamos viviendo por primera vez en nuestra historia. Casi 27 años donde no fueron los fusiles y bombas, sino el “TEMIBLE PODER” de un pedacito de papel, dentro de un sobre y depositado en una urna, lo que determinó quienes tomaban la decisión por nosotros.
Me decía alguien en un comentario: ...”PERO INTEGRARSE A UN PARTIDO O AGRUPACIÓN Y PODER SER PARTE ACTIVA ES DIFÍCIL, SÓLO TE USAN PARA MANDARTE A PEGAR CARTELES O APLAUDIR EN UN ACTO”... Es que participar en política es entrar en “LA LUCHA POR EL PODER ” . Pero, ¿que es EL PODER? Dice la Real Academia Española:
PODER1. (Del lat. *potēre, formado según potes, etc.). 1. tr. Tener expedita la facultad o potencia de hacer algo. 2. tr. Tener facilidad, tiempo o lugar de hacer algo. 3. tr. coloq. Tener más fuerza que alguien, vencerle luchando cuerpo a cuerpo. 4. intr. Ser más fuerte que alguien, ser capaz de vencerle.
PODER2. 1. m. Dominio, imperio, facultad y jurisdicción que alguien tiene para mandar o ejecutar algo. 2. m. Gobierno de un país. 3. m. Acto o instrumento en que consta la facultad que alguien da a otra persona para que en lugar suyo y representándole pueda ejecutar algo. 4. m. Posesión actual o tenencia de algo. Los autos están en poder del relator 5. m. Fuerza, vigor, capacidad, posibilidad, poderío. 6. m. Suprema potestad rectora y coactiva del Estado.
El poder, excepto en las monarquías o gobiernos totalitarios, está en nosotros y, somos nosotros los que, por acción u omisión, se lo cedemos a otros o permitimos que esos “otros” se apropien de él. No cualquiera puede ejercer el poder que tiene, ni tampoco está en condiciones que otros le confíen el poder para hacer o actuar en su nombre.
Esto se ve “agravado” cuando la ética y moral social, los principios y valores que lo rigen, hacen del “INDIVIDUALISMO” la característica más sobresaliente del ciudadano. El pensamiento de la sociedad como un todo, como una conjunción de intereses colectivos y no individuales, está “MAL VISTO”. La solidaridad sólo se entiendo como caridad, limosna, dádiva individual, gesto residual de las posesiones del hombre. La atención del Estado a los problemas sociales se lo llama, despectivamente, populismo.
Cada uno de nosotros tiene EL PODER de ESTUDIAR y APRENDER sobre política. No a través de las interpretaciones “masticadas y predigeridas” por pseudos intérpretes mediáticos de la realidad. Internet nos brinda la posibilidad de poder acceder a las fuentes directas. Pero como en todo, tenemos EL PODER, pero es necesario también QUERER HACERLO. Esta es una decisión personalísima.
“EL IGNORANTE AFIRMA. EL SABIO DUDA Y REFLEXIONA”
Aristóteles
Cada uno de nosotros tiene EL PODER de INTEGRARSE y/o PARTICIPAR en la formación de una ALTERNATIVA POLÍTICA. Puedes ser radical o justicialista, de la Coalición Cívica o Proyecto Sur, o de cualquier otro grupo nuevo o viejo, de cualquier tipo o ideología. ¿Que puedes equivocarte? Por supuesto, pero también puedes cambiar . No creo que debas ser una “Patricia Bullrich” de la política, cuya inconsistencia ideológica y política y ansiedad por EL PODER, por el poder mismo, el ciudadano no sabe ni lo que piensa ni lo que propone.
Cada uno de nosotros tiene EL PODER de exponer sus ideas y propuestas dentro de una organización política y/o social. Para ello DEBE estar preparado para para DEBATIR y CONFRONTAR con los otros, para enriquecer, modificar, ampliar y consensuar con los otros. LA IMPOSICIÓN no es parte de la democracia.
Cada uno de nosotros tiene EL PODER de ser representante de otros, de ser el interlocutor de las ideas de otro, pero no DEBE SER éste el objetivo de la militancia política. Debe surgir esto del reconocimiento del otro de tu capacidad para representarlo como ciudadano.
La utilización de este PODER que tenemos todos, en mayor o menor medida, con mayor o menor preparación, no es una tarea fácil. Pero es más que necesario que nos atrevamos a hacerlo. De lo contrario, seguiremos viviendo el permanente “reciclado” de la vieja política, donde las nuevas caras no tienen posibilidad y las viejas ya son TODAS CONOCIDAS.
Dice la Real Academia Española:
EVOLUCIÓN: Desarrollo de las cosas o de los organismos, por medio del cual pasan gradualmente de un estado a otro.
REVOLUCIÓN: Cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación.
Visto en estos términos, ¿quién se atrevería a incursionar en política para proponer UN CAMBIO REVOLUCIONARIO?
La palabra “VIOLENCIA” está en nuestras mentes escrita ya con demasiada sangre, para ser tolerable al oído de los argentinos. Claro que, la imagen de la “VIOLENCIA” está distorsionada por muchos acontecimientos de nuestra historia, que pocas veces nos permiten tomar conciencia de la verdadera “VIOLENCIA” , la SOCIAL, la que día a día vivimos o, mejor dicho, viven la inmensa mayoría de los argentinos, de los que sólo nos acordamos por alguna circunstancia de oportunismo político.
De acá en más, sólo los invito a pensar y reflexionar. Somos capaces de hacerlo, sólo que durante dos siglos nos “enseñaron” que esto de la política es cosa de otros. Lo nuestro, como lo dijo el célebre general filo fascista es: “DE LA CASA AL TRABAJO Y DEL TRABAJO A LA CASA”. Nada de pensamientos “contaminados por ideas foráneas” o de acciones que vayan más allá de ser “un buen trabajador y miembro de una familia adaptada a los dogmas de integración de nuestra sociedad”
Es tu decisión.
Gracias por leerme
Aguardo tus comentarios.
