No hay.......... hay sensación …...., fue una de las frases que hizo famosa este gobierno. Hoy dicen ‘‘No hay inflación, sólo reacomodamiento de precios transitorio'
Que es la inflación y cómo la interpreto ya lo analicé en ‘‘LA INFLACIÓN: PERVERSIÓN DEL LIBRE MERCADO’’. Y, de lo que allí sostengo, estoy convencido.
Así, ayer escribía un comentario en LNOL al respecto:
UNA VERSIÓN NOVELADA: 'La Conquista del Gobierno' por parte de una inventada mayoría opositora (donde cerdo + sandia = pera), dejó a los DESPLAZADOS DEL PODER navegando en aguas turbias, al decir de Lucrecia Bullrich.
Ellos se dieron cuenta, antes del 28 de junio, de esta situación, pero era necesario mantener las expectativas de la gente en ese 70 % de votos 'EN CONTRA' del kirchnerismo, mientras se pensaba y desarrollaba otra estrategia.
¿QUE ES A LO QUE MÁS TEMEN LOS ARGENTINOS? Desde mis casi 60 años, creo que tememos a dos demonios: INFLACIÓN y DEVALUACIÓN.
Al tema de la DEVALUACIÓN comenzaron a agitarlo incluso, desde antes de junio de 2009, pero no dio resultado y hoy, sin dejarlo de tocar, tangencialmente, ha quedado relegado.
La INFLACIÓN no podía fallar. Es la última de las herramientas de la ANTI-democracia. Debía pensarse bien, pues no quedaría otra alternativa. Los parámetros que usan los ECONOMISTAS para explicar los procesos inflacionarios están ausentes: NO HAY una demanda desbordada; era claro que NO HAY restricciones de ofertas, si no se las generaba artificialmente, ya que se estaba saliendo de una leve y corta recesión, NO HAY déficit fiscal, NO HAY emisión descontrolada de moneda.
De repente, la carne, que se había pronosticado tendríamos que importar, subía en el Mercado de Liniers en una estampida que hace años no se veía. Los lácteos también comenzaba a sufrir aumentos. Las verduras en el Mercado Central, aún las de estación también subía en forma impactante.
Mientras comenzaba a aparecer al CABEZA política de la OPOSICIÓN: Duhalde, y empezaba a hablar en el lenguaje del Poder Económico. Ya lo había practicado con Menem. Su discurso comienza a traducir en un lenguaje especial de reconciliación el discurso del Poder.
Después de junio del año pasado, había comenzado a sentir ‘‘la sensación’’ que algo estaba ocurriendo con los precios de la ‘‘canasta familiar’’ de mi familia. En setiembre guardé el primer ticket de las compras del supermercado que, de manera casi automática hacemos todos los meses, ya sea en una o dos compras. Al Comienzo no fue tan sistemático, pero ya este año guardé todos y me puse a 'travesear' con los números viendo su variación.
No todos los productos se repetían, pues comenzamos a probar segundas y terceras marcas, con el inconveniente de que, al ser yo celíaco, no podíamos cambiar por cualquier producto. Debíamos respectar la condición que sean aptos para celíaco.
De todos los productos que compramos, sólo tomé aquellos de los que disponía al menos de dos datos y saqué su variación porcentual en el tiempo que había transcurrido entre los dos valores. Como este tiempo no era homogéneo, lo ‘‘anualicé’’ de una manera nada ortodoxa, para comparar y clasificarlos, en proporción al tiempo que transcurrió entre las dos compras.
El resultado lo muestro en los siguientes cuadros:
El nada técnico proceso de ‘‘anualización’’ que realicé, tiene como único propósito, poder estimar cual sería el que más aumentaría, de mantener en el tiempo el porcentual de variación que se observó entre las dos compras.2. ¿Que hacer?
Es evidente que, al menos en el corto plazo, el gobierno no piensa actuar en forma activa sobre un proceso que dice que no existe, lo que sería necesario. Pero ¿como definir políticas de Estado sobre un ‘‘reacomodamiento transitorio de precios’’?
Ante esta situación sólo nos queda la ‘‘autodefensa’’
Para ello, debemos cambiar nuestra política de compras. Seguramente, sólo enumeraré verdades de ‘‘perogrullo’’ que Uds. ya conocen y las ponen en practica hace rato:
Cambiar las frecuencias de compra . En nuestro caso, pasamos de hacer compras mensuales a compras quincenales. Esto nos permite aprovechar las ofertas del o de los supermercados. Inclusive, si la proximidad y el tiempo lo permiten, aprovechar los lunes de carnes, los martes, de verduras, etc. como estilan hacer hoy los supermercados.
No tener miedo en cambiar por segundas o terceras marcas . Si bien pueden observar en los cuadros que, en muchos casos subieron hasta más que las primeras marcas, en términos nominales, siguen siendo más baratas.
Las marcas propias de los supermercados son, generalmente, de buena calidad y buenos precios. Téngalo en cuenta.
En el caso de las verduras, consumir las verduras de estación . Por ejemplo, hoy sale más barato comprar el choclo en lata que el choclo fresco, por ejemplo, para hacer ensaladas o tartas.
Eliminar el consumo de los productos de variaciones importantes de precio, como las carnes o reemplazarlo por sustitutos. El pollo, por ejemplo, subió mucho menos que la carne vacuna. Incluso el cerdo y el pescado que subieron bastante están más barato que la carne de vaca. Las ‘‘ricas’’ hamburguesas Patty, puede ser reemplazadas, en nuestro caso por ‘‘Medallones VEA’’ que combinan carne con soja y los que las pueden comer la encuentran más ricas.
No sólo compare el producto y el precio. Controle la cantidad. Papel higiénico y rollos de cocina, galletitas saladas y dulce, etc. pueden depararles grande sorpresas. También notará algunos productos, como champues y detergentes más ‘‘líquidos’’ de lo normal.
No acumule más productos. Ese ‘‘aumento de demanda’’ puede hacer que los precios se incrementen más aún. Lo contrario, la disminución de la demanda puede ocasionar bajas en los precios.
Camine y busque precios . No tema ‘‘traicionarlo’’ a su amigo de años.
COMO les dije, ¿Quien no sabe esto? Pero muchas veces no tenerlo incorporado nos toma por sorpresa y le damos el gusto a los especuladores. NO HAY RAZONES ECONÓMICAS PARA QUE HAYA INFLACIÓN.
Es más si consideramos algunos precios, sus incrementos serían casi 'hiperinflacionarios'.
LA INFLACIÓN ESTÁ INSTALADA EN LOS MEDIOS. Las mentiras del INDEC, les volvió a dar trabajo a los pronosticadores de catástrofes y ‘‘anualizan’’ con las técnicas adecuadas valores de inflación, que, a los argentinos (y supongo, a cualquiera) nos asustan.
El que puede remarcar los precios, lo hace teniendo en cuenta un posible costo de reposición y un poco más, por las dudas. Nosotros le pagamos ese precio, porque hay inflación y, seguramente ‘‘otro lo tendrá más caro’’.
Contaba un forista de LNOL que, estando en EEUU estaba por comprar un producto y una señora, muy gentilmente, lo toma del brazo y le dice: ‘‘Disculpe Sr., pero le estamos haciendo un boicot a esa marca porque redujo el tamaño de los envases y la cantidad del producto sin avisarnos’’. No soy para nada un admirador de los EEUU, pero se, por mis hijos que este tipo de acción ciudadana es muy frecuente. Incluso, contra una determinada cadena de supermercados.
Bueno, tenía ganas de escribir esto. Espero les guste y les sirva.
Gracias por leerme.
Aguardo vuestros comentarios y consejos sobre el control de los gastos que usan.









que estupides gracias a dios que no me mantengo.. pero pobre mi papa que si lo hace!!! ahh por cierto de nada.. =)
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